La Homilía del Arsobispo García Cuerva
Peregrinación a San Cayetano
Paz, Pan, Trabajo y Techo
Por supuesto que la mayor implicancia fue la Homilía del Arzobispo porque llamó a las cosas por su nombre: pobreza. abandono, despreocupación e irresponsabilidades.
"San Cayetano...aquí está tú Pueblo que no pierde la esperanza"
El arzobispo porteño describió el sufrimiento de los argentinos, reclamó respuestas frente a la pobreza y llamó a multiplicar la solidaridad, el diálogo y las oportunidades de trabajo.
"Un pueblo esperanzado, que a pesar de las dificultades no pierde la fe"; "un pueblo cansado de promesas incumplidas"; "un pueblo que sigue creyendo que el trabajo es un derecho, que el trabajo es dignidad", con voz firme describió las preocupaciones y anhelos de quienes cada año renuevan su devoción al patrono del pan y del trabajo.
Qué reflejaron sus palabras...la iglesia es "la casa, el hogar" donde el pueblo puede llevar "las angustias, los anhelos, las broncas acumuladas, la impotencia, la esperanza y también los agradecimientos", porque "delante del patrono del pan y del trabajo no hay secretos ni simulación".
La dirigencia política no estuvo ausente de sus críticas, advirtió que la dirigencia tiene la responsabilidad de ofrecer respuestas concretas a los problemas sociales y económicos.
Frase que fue directa: "Hay una clase dirigente que a veces parece mirar para otro lado y poner toda su energía en descalificaciones y debates estériles que no resuelven la vida de nadie", afirmó.
La actividad cristiana en época de Jesús estuvo presente en su homilía, Evangelio de la multiplicación de los panes, comparó a los argentinos con aquella multitud que acudía a Jesús buscando alivio para sus heridas.
"Estamos un poco paralíticos cuando perdemos las ganas de seguir adelante; lisiados por las heridas del odio y la descalificación; ciegos cuando vemos todo oscuro; mudos cuando no reclamamos pacíficamente que el sueldo no alcanza y no decimos nada ante hermanos que revuelven la basura para comer"
El Pueblo argentino no baja los brazos, aseguró.
"Le pedimos a Dios que nos regale la empatía y la solidaridad, el compromiso y la amistad social",


